26 de diciembre de 2010

CAPITULO 27 - La isla

Hoy era un día especial para Joe y para mí. Hacíamos un mese juntos y me dijo que me iba a preparar algo, pero no se el qué.
Yo le había comprado una camisa de Pau Gasol los Lakers, ya que era un admirador suyo.
Me desayuné mi croissant con mi vaso de leche como todos los días, cogí su camiseta y me fui al parque donde quedaba siempre con Joe.
Llegué y para mi sorpresa, no estaba. Él era siempre el primero, ¿dónde se habría metido?
Estaba ya impaciente cuando alguien me tapó los ojos y la boca por detrás.
No podía gritar ni ver nada. Me susurró al oído con voz muy seria:
- Si te quitó la mano, no vas a gritar ¿a que no?
Moví la cabeza hacia los dos lados y me quitó la mano de la boca y me besó.
Cuando el beso acabó me di cuenta de que era Joe.
- Casi me matas del susto.
- Lo siento princesa.-me encantaba que me llamase princesa, yo a él le llamaba mi príncipe y en conjunto nos llamábamos los príncipes de California.
- Te perdono.
- Toma, y esta tarde te daré otra sorpresa.-dijo entregándome una pulsera en la que ponía:
“Joe y Silvia. Por siempre jamás”
- Que bonita. ¡Me encanta!-dije lanzándome a sus brazos y después me puse la pulsera.
- Toma, esto es para ti- dije entregándole la bolsa.
- No hacía falta que me regalases nada.
- Claro que hacía falta.
Lo abrió y en cuanto lo vió se le iluminó la cara.
- ¿Cómo la has conseguido? Llevo buscándola un montón de tiempo.
- Una que tiene contactos.
- Jaja, gracias.
- Anda venga, que ya llegamos tarde.
- Vale.
Nos cogimos de la mano y nos fuimos al instituto.


Las clases se me pasaron muy rápidas.
- Silvia, a las 17:00 paso a buscarte, diles a tus padres que duermes con Jessica o con alguien. ¿Vale? Llévate bikini.
- Vale. Adiós.
¿Para que quería que me llevase bikini? ¿Dónde me llevaría? ¿Por qué tenía que mentir a mis padres de donde iba a pasar la noche? Muchas preguntas y ninguna respuesta, pero todo se vería por la tarde.
Comí con tranquilidad y cuando hice la digestión, no quería ponerme mala otra vez, me hice unos largos en la piscina.
Después me di una refrescante ducha y me vestí.
Me puse mis pantalones cortos y una camiseta de Piolín de tirantes y seguidamente preparé una pequeña mochila de lunares de colores con la cámara de fotos, una toalla y poco más.
También metí un par de bocadillos, aunque no creo que nos los comiéramos.
Me despedí de mis padres y me salí. Él estaba ahí esperándome, me resultaba tan mono.
Nos saludamos con un beso y nos fuimos camino a algún lugar.
- ¿Dónde vamos?
- Es una sorpresa.
Andamos un poco más y paramos. Me tapó los ojos y me fue guiando.
- ¿Dónde vamos? Huele como a sal.
- Ahora con cuidado.
Y me ayudó a subir a un lugar que se movía mucho.
- ¡Es un barco!
- Si, te dejo que veas donde estamos pero ahora te taparé otra vez los ojos.
Era un puerto precioso.


Me volvió a tapar los ojos y empezamos a movernos.
Estuvimos unos 10 minutos navegando por el mar hasta que paramos.
Me ayudó a bajar del barco y me quedé sorprendida de dónde estábamos.
- ¡Es la isla que se ve desde mi habitación!
- Si.


Llegamos y había un mantel con comida.
- ¡Qué bonito Joe!
Pero miré hacia atrás y Joe no estaba, pero alguien me cogió por atrás y me arrastró al agua.
- Tonto, ahora tengo la ropa empa…- pero me calló con un beso muy salado.
Cuando salimos me tapó con la toalla, ya que la brisa marina era algo fría.
Comimos lo que trajo y encendió una pequeña hoguera.
- ¿Vamos a pasar aquí la noche?
- Si ¿Qué esperabas?
- No me lo imaginaba. Comparado con lo que yo te he regalado, mi regalo es una misero grano de arena- dije mientras cogía una pequeño puñado de arena.
Era tarde y saco unas colchonetas para dormir.
- Venga, es tarde.-dijo Joe
Me tumbé y le abracé.
- Gracias por todo.- dije besándole.
A partir de ese beso empezamos a ir a más.
Empezaron las caricias y alguna prenda tirada por ahí en la arena, hasta que pasó.

25 de diciembre de 2010

Lil, mi amiga invisible! :)




Bueno Lil, pues que espero que te guste mi regalo, no es gran cosa, pero bueno.
Creo que tu y yo podemos llegar a ser muy buenas amigas y compartir gustos.
Y que te deseo una muy feliz navidad y año 2011, y que te traigan muchos regalos.

24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad!

Os deseo una FELIZ NAVIDAD. Que disfruteis en estas fiestas, que os traigan
muchas cosas Papá Noel y que
nunca dejéis de Soñar.

20 de diciembre de 2010

CAPITULO 26 - Unos dias en casa de Joe

Al día siguiente fui al aeropuerto a despedirme de mis padres y cuando el avión despegó nos fuimos a casa. Hoy era fiesta y no había instituto.
La mañana la pasamos haciendo los deberes que nos habían mandado y jugando a Mario Party 8 en la wii, Joe estaba muy picado porque siempre ganaba yo.
Cuando acabamos de jugar, empezamos a poner la mesa. Y cuando llegó su padre de sacar al perro, empezamos a comer.
- No me habías dicho que tenías un perro.
- Lo tengo desde hace poco.-me contestó Joe.
- Bueno, osea que no sabes que se traen tus padres entre manos ¿no es así?- me preguntó la madre de Joe.
- No tengo ni idea, pero para que me dejen aquí sola y ellos se vayan a España, algo pasa.
- No creo que sea nada importante.- dijo Joe mientras se metía un trozo de filete en la boca.
- ¿Es que tu sabes algo?
- Si lo supiera te lo habría dicho.-mintió.
- A bueno.
Cuando acabamos nos fuimos a la piscina y me tiré en bomba y a los 5 minutos me tuve que salir por el fuerte dolor de tripa que me entró.
Me entraron ganas de vomitar y fui al baño.
- Si es que cuando aprenderéis.-me dijo su madre.
- Ya lo sé para la próxima vez.- dije yéndome a mi habitación.
Me puse una camiseta de manga corta y unos pantalones cortos y me tumbé en la cama mientras me ponía una película, Eclipse, que había salido hace nada en el videoclub y me dejaron comprarla.
Llevaba media hora cuando alguien abrió la puerta.
- ¿Estas mejor?-dijo abrazándome
- Si, pero ahora estoy empapada, anda sécate.
- No.-dijo en plan broma.
- Por favor y encima no me dejas ver la película.
- Vale, pero porque estás mala ee.
- Gracias.-dije dándole un beso.
Se fue y al cambio de un rato volvió, ya con la ropa puesta, y se tumbó a mi lado a ver la película.
- Yo ya la vi en el cine.
- Y yo, pero me gusta tanto…
- ¿Mas que yo?- dijo poniendo pucheros.
- Mas que tú- le contesté riéndome.
Hizo el amago de levantarse enfadado, le cogí por detrás y le besé.
Nos empezamos a besar apasionadamente, nos tumbamos en la cama sin dejar de besarnos. Nuestras lenguas jugueteaban. Al cabo de un minuto Joe me empezó a quitar la camiseta y él se quitó la suya, sin dejar de besarnos.
Así pasamos los diez minutos siguientes cuando alguien abrió la puerta, y paramos de repente y yo me tapé con la sábana.
- Joder, Héctor, eres más oportuno…, que ya es la segunda vez.
- Lo siento, la próxima vez llamo, pensaba que estaría sola.
- ¿Y que querías?- dije todavía roja de la vergüenza.
- Tu madre está al teléfono.
- A vale, gracias.- dije cogiendo el teléfono que había en la mesilla.
- Lo siento.-dijo cerrando la puerta.
- ¿Sí mamá?
- Hola, ¿Qué tal todo?
- Muy bien.
- Bueno, que no te dijimos mucho, no estaremos mucho por aquí, y te mandan muchos recuerdos y besos Elisabeth, Jorge, Tatiana, Samuel, Vanesa, y los abuelos.
- Diles que yo también les hecho mucho de menos.
- Se lo diré. Bueno que tengo mucho trabajo por hacer. Adiós te quiero.
- ¿Mucho trabajo?- pero ya había cortado
Me quedé muy extrañada por lo último que dijo, pero no podía hacer nada, pensé que tarde o temprano me acabaría enterando.
La semana se me pasó muy rápido hasta el día que mis padres estaban de vuelta y ya casi era navidad, quedaba tan solo una semana.